Esta obra es la respuesta a este clamor del Santo Padre. A través del mismo, el niño va a lograr no solo un conocimiento intelectual visual y auditivo de Jesús, sino va a intimar con Él; lo va a "conocer" y experimentar su amor; va a poder hablar con Él, formularle preguntas y obtener de Él mismo las respuestas; interceder ante Él por sus familiares y amigos; ser testigo de sus milagros y hacerlos él mismo "en el nombre de Jesús". El niño será testigo presencial de la historia de la Creación y recorrerá a través del tiempo todo el camino del pueblo de Dios hacia la Salvación hasta llegar a Jesús con quién compartirá su camino desde su nacimiento hasta su Resurrección.