Américo Lugo, intelectual y político, ayudó definir la condición del pueblo dominicano a partir del Siglo XX. Por el acto de rechazar la ocupación de Estados Unidos sobre República Dominicana en 1916, fue el primer adalid de la resistencia dominicana. Llegó a conclusión de que la ocupación militar había logrado pervertir la conciencia pública de los dominicanos, convicción que explica su reubicación como un intelectual cuya misión debía estribar en contribuir al desarrollo educativo del pueblo.
