Me propuse evocar el pasado de una familia, o mas bien de un grupo, sin lagrimitas en los ojos, sin es condescendencia divertida que esconde aqui y alla las bocanadas de la vanidad de las familias, sin recriminaciones, apuros, ni tampoco exasperacion. Contar solo lo que uno sabe y poner unos puntos de interrogacion cuando no se sabe. Era una experiencia humana interesante que habia que intentar.
Asi definia la propia autora esta obra historica y genealogica, intima y personal. El resultado de una fabulosa labor de investigacion y recreacion que llega, a traves de epocas y acontecimientos, hasta Lille en el siglo xix, hasta la figura inconformista del padre, el hombre que mas marco la vida de Marguerite Yourcenar, una nina que aprendia a vivir entre 1902 y 1913 en el Flandes frances.
