Contrariamente a la creencia popular, no tenemos que ser perfectos para hacer la obra de Dios.
John MacArthur examina los doce hombres que Cristo eligio como sus discipulos y nos ayuda a descubrir como nosotros podemos transformar nuestras propias imperfecciones en herramientas utiles para impactar a otros.
John MacArthur examina los doce hombres que Cristo eligio como sus discipulos y nos ayuda a descubrir como nosotros podemos transformar nuestras propias imperfecciones en herramientas utiles para impactar a otros.

