La realidad y la fantasía están separadas por una línea que, a veces, se rompe y permite pasar de un lado a otro, dice Pyros, el pequeño dragón, cuando se encuentra con Ernesto. . . Desde este momento, viajando oculto en el bolsillo de su camisa, vive una serie de maravillosas aventuras por los reinos del sueño y la imaginación.
