En Hombrecitos, serás testigo de que el poder de la convivencia humana es capaz de mejorar hasta al niño más agresivo, siempre y cuando reciba el cobijo de un trato paciente y comprensivo, como el que papá y mamá Baher saben dar a los niños huérfanos que llegan a vivir a la casa llamada Plumfield, y que como tu, también se entretienen con los juegos y las aventuras.
