Las comunicaciones entre el mundo espiritual y el corporal estan en la naturaleza de las cosas y no constituyen ningun hecho sobrenatural. Por eso se encuentran vestigios de ellas en todos los pueblos y epocas. La racional exposicion del autor robustece no solo la fe en los preceptos espiritistas sino que, con igual potencia, despierta una inextinguible esperanza en la vida futura.
