Un progre con complejo de culpa estalla, se niega a consumir nada envasado en plastico, se convierte a lo organico, se vuelve un nazi de la bici, desenchufa los plomos, recicla sus excrementos como abono, y en general se transforma en un lunatico abraza-arboles que pretende salvar a los osos polares y el resto del planeta de la catastrofe medioambiental, arrastrando por el camino a su nina de dos años y a su esposa adicta a Prada y a los hoteles de cinco estrellas.
