Sylvia Browne, denomina a este fenómeno "resonancia mórfica", es decir, la impronta que dejan los recuerdos en nuestro espíritu.
Pero la exploración de nuestras vidas pasadas no sirve únicamente para demostrar que somos espíritus eternos, sino que también puede ayudarnos a resolver conflictos y bloqueos que nos hacen sufrir.
Sylvia ha ayudado a infinidad de pacientes creyentes o no a regresar a sus vidas pasadas mediante la hipnosis (un estado plenamente consciente que el paciente es capaz de recordar más tarde). Gracias a estas sesiones de regresión, han podido resolver desde problemas físicos, como el dolor de espalda, hasta fobias o depresiones. Por otra parte, y sean cuales fueren sus creencias, la experiencia les ha servido para comprender el verdadero sentido de la vida y aceptar la inmortalidad del alma.
