El 28 de febrero de 1955 se conoció la noticia de que ocho miembros de la tripulación del destructor Caldas habían caído al agua y desaparecido en el mar Caribe. Al cabo de cuatro días de búsqueda infructuosa se los dio por muertos. Una semana más tarde, sin embargo, uno de ellos apareció en una playa desierta.
