Obra predilecta del poeta tabasqueño, en la que la abundancia verbal se ve desterrada por la depuración del lenguaje:incluye los sonetos de Hora de junio (1937), "consecuencia de un desastre amoroso, de una herida abierta que no se cierra", y los de Práctica de vuelo (1956), de inspiración religiosa en los que la intensidad de la fe no lleva al silencio, como en los místicos, sino a la elocuencia.
